Próximo retiro: valle de bravo · JULIO 3-5

EL RETO ES ACOMODAR EL CONFLICTO CON DULZURA

Los conflictos no tienen porque definir la relación que guardamos con las personas dominantes, o con las personas agresivas. La vida es demasiado corta para entregar lo mejor de uno mismo a una situación tensa o a la persona en constante conflicto. Enfoque, la fuerza adecuada, el momento correcto y el lugar preciso, son los elementos a tomar en cuenta para dar la respuesta amable. Un Arte marcial. Es estar suelta, suelta, suelta y muy flojita. Me da la capacidad de establecer límites, una capacidad para hablar desde la sagrada Claridad. Poder tomar la decisión por una firme acción. Con propósito. Cuando se está con una persona desafiante, mejor flojita, con presencia, escuchando. Respirar profundamente, relajar el sistema nervioso central, no dejarme arrastrar. Sentirle su lenguaje corporal, entender de donde viene con su conflicto. Escucharla más, sin interrumpirle su expresión, porque a veces solo quiere ser escuchado, porque puede que le surja su propia calma. Sueltita, enfocada, no secuestrada por la frustración, por la emoción. Permitirme relajarme en mi total soltura, para poder escoger las palabras adecuadas, moverme con la rapidez que me requiera el instante y responder. Objetividad. Relajarme los músculos y su tensión que solo buscan ganar la situación. Mejor la solución. Accesar el espacio, el amor. Con la precisión de la distancia adecuada. Ni muy de lejos, ni muy cerca, justo el espacio. Nunca tan floja, nunca tan lejos que me alejen o me retiren del encuentro sin hablar mi verdad. Expresarme en mi claridad, con el impacto necesario, pero con toda la dulzura, la sabiduría.

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